La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer fue adoptada en Belém do Pará, Brasil, en 1994, formalizando la definición de la Violencia contra las Mujeres como una violación a sus derechos humanos.

La Convención de Belém do Pará establece, por primera vez, el desarrollo de mecanismos de protección y defensa de los derechos de las Mujeres, en la lucha para eliminar la violencia contra su integridad física, sexual y psicológica, tanto en el ámbito público como en el privado.

La implementación efectiva de la Convención requiere un proceso de evaluación y apoyo continuo e independiente, para lo cual se creó en 2004 el Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI).

El MESECVI analiza los avances en la implementación de la Convención por los Estados Parte, así como los desafíos persistentes en las respuestas estatales ante la violencia contra las Mujeres.