Como parte de su agenda oficial en Washington, la Directora General del Instituto Nacional de la Mujer ( INAMU) Liriola Leoteau, sostuvo importantes reuniones preparatorias a la Séptima Conferencia de los Estados Parte del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI),  evento que se realizará en la Ciudad de Panamá, y que contará con  la presencia de 34  Estados miembros  con sus respectivas ministras de la mujer y enlaces titulares de los mecanismos de la mujer en América Latina y el Caribe.

Para la Directora General de INAMU, “La implementación efectiva de la Convención en los distintos países del mundo requiere un proceso de evaluación y apoyo continuo e independiente, para lo cual se creó el MESECVI, donde se analizan los avances en la implementación de la Convención por sus Estados Parte, así como los desafíos en las respuestas Estatales ante la violencia contra las mujeres”.

En este sentido, destacó Leoteau “la organización de este importante evento en Panamá, fortalece el compromiso y liderazgo del Estado panameño en la región, como activo promotor para la prevención, sanción y erradicación de la violencia hacia las mujeres”.

Durante esta cita que se realizará la última semana del mes de noviembre en nuestro país, se presentaran avances y desafíos en la región para el fortalecimiento del MESECVI, como mecanismo responsable del análisis y evaluación del proceso de implementación de la Convención Belém do Pará.

La agenda de la Directora General en Washington incluyó su participación en la mesa redonda: “Trata de mujeres y niñas en América Latina y el Caribe: Desafíos regionales para su abordaje”, donde intervino ante Delegadas de más de 34 países por el impulso de una ruta de trabajo conjunto que favorezca y avance los derechos de las víctimas de trata en la región. Un delito que genera alrededor de 150.200 millones de dólares en beneficios ilegales en todo el mundo.

El evento, permitió visibilizar a través del informe “Víctimas de trata en América Latina. Entre la Desprotección y la indiferencia” de Women’s Link Worldwide, los desafíos  comunes de identificación y asistencia  en cinco países de la región (México, Paraguay, Ecuador, Colombia, y Perú), y cómo dichos desafíos encuentran su raíz en un abordaje que prioriza la persecución del delito y/o el control de inmigración por encima de la protección y respeto de los derechos de las víctimas, haciendo necesario acoger un enfoque de derechos humanos que proporcione mejor acceso a la justicia a las mujeres.

De acuerdo con el informe global sobre trata de personas de 2016, de la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, la trata de personas es el tercer negocio ilícito más lucrativo a nivel mundial, después del tráfico de armas y del tráfico de drogas. Así mismo, es una violación de derechos humanos altamente feminizada, pues siete de cada diez víctimas de trata de personas son mujeres y niñas.

Según Women’s Link, que desde hace 10 años ha alertado públicamente sobre la vulneración de los derechos humanos de víctimas de trata, refugiados y migrantes en el mundo, es el Estado quien debe garantizar los servicios de salud integral, oportunidades de empleo, educación, acogida y/o acceso a recursos judiciales que necesiten las víctimas, entre otros, para poder retomar sus vidas.

De acuerdo al informe, los cinco países estudiados desprotegen a las víctimas de trata por varios motivos, entre ellos el desconocimiento sobre el problema, falta de protocolos y rutas de atención claras, así como falta de servicios para la recuperación de los afectados.

Para la ONODC las mujeres y niñas “configuran el 71 por ciento de las víctimas de trata de personas, es decir siete de cada 10 mujeres en el mundo es víctima de trata. Un tercio de los casos, corresponde a menores de edad”.

El 49 por ciento de las víctimas de “trata detectadas en el mundo entre 2010 y 2012 fueron mujeres adultas, el 33 por ciento niñas y el 21 por ciento niños. El 45 por ciento de las aproximadamente 5.800 víctimas detectadas en Sudamérica entre 2012 y 2014 eran mujeres y niñas”.